Hola a todos nuevamente
Ahora me corresponde comentarles cómo es que percibo mi docencia
Soy Químico Biólogo Parasicólogo, inicie como profesor hace 23 años en 1985, buscaba en ese entonces una oportunidad para incorporarme al trabajo, por un lado presente solicitud en las clínicas del IMSS e ISSSTE, de mi ciudad natal, para laborar como analista clínico, es decir trabajar en el laboratorio de análisis clínicos, por otro lado presente solicitudes a dos preparatorias locales, una fue el Cebetis 56 y otra de nueva creación el Centro de Bachillerato Pedagógico ( CBP), ( así llamados en un inicio los Centros de Estudios de Bachillerato- CEB) , es necesario mencionar que cuando cursaba la preparatoria (dependiente de la UAG) comente a uno de mis profesores que el interés de laborar ahí, sin embargo solo fue un comentario.
Cuando fuí llamado para dar clases en el CBP, me encontraba trabajando en Cuernavaca en un laboratorio de análisis clínicos, déjenme decirles que me sentía frustrado, quería dar mas, incluso a la propietaria del laboratorio le exprese mi deseo de dar clases, respondiéndome que me iba a conseguir algo. Pensé mucho aceptar las 8 horas que me ofrecían, ya que las solicitudes del IMSS e ISSSTE no habían dado resultado en ese tiempo, estas vinieron a dar resultado en el ISSSTE tres años después, así que me sentí completo y me dedique a cumplir bien en ambos trabajos.
Poco a poco dentro de la institución fui aprendiendo mucho acerca de la Pedagogía, me esmeraba junto con otros compañeros Químicos también en ser de los mejores, estábamos en la mira por no ser profesores de carrera. Me siento bien de ser profesor, nunca me he arrepentido de serlo, ser profesor pronto se convirtió en una prioridad, la actualización fue también prioritaria y empecé a hacerlo en ambos trabajos, hoy he aprendido a ser profesor. Ser docente de preparatoria me ha dado mucho más satisfacciones y reconocimientos que trabajar en el ISSSTE ( aclaro que no busco reconocimientos para vanagloriarme), en el CEB, en este medio superior he sentido que se toma más en cuenta lo que hago, lo que produzco, el esfuerzo que realizo es tomado en cuenta, no así en mi otro trabajo.
Hace unos meses después de regresar de una Olimpiada a nivel nacional, en una entrevista que hizo un diario local ( a mi y a las ganadoras de medallas de la escuela ), me preguntó la reportera de ese diario: ¿ Qué siente Usted con los resultados ? ¿Qué gana al asesorar a estas chicas?
Yo conteste entusiasmado: ¨ El que un alumno triunfe en una olimpiada, o pase el examen de admisión en una universidad, es suficiente para sentirme satisfecho, saber que contribuí con un granito de arena en ese triunfo o en ese pase, me llena de orgullo, siento que estoy cumpliendo con mi misión, más aún si el pase a la universidad es en carreras del área de la salud, exclamo este es de los míos ¨
Como ven me siento bien, y quiero hacer el bien a mis alumnos, ayudarlos lo más que se pueda, esa misma sensación que yo sentí cuando curse mi carrera universitaria, quiero que sientan el apoyo que yo sentí de docentes comprometidos.
Considero que algo que no me satisface completamente como docente es el salario, sin embargo vuelvo a repetir no me he arrepentido de ser profesor, sin embargo me molesta mucho que cuando un sector del magisterio lucha por mejoras salariales se critica a todo el magisterio, cuando algún maestro comete algún error se señala a todo los docentes. Considero también que nuestros Gobernantes, Senadores, políticos y la sociedad en general no le han dado al magisterio su verdadero valor, su verdadero lugar, su verdadera proyección, además que se fundan escuelas y estas no están suficientemente equipadas.
Creo que los padres deberían tomar más en serio su papel de educadores en casa, su apoyo a veces no se siente, y eso frustra, de ahí que en ocasiones me desespere por la falta de interés por mis alumnos.
Sin embargo, no pierdo la fe, creo que vendrán mejores tiempos, mejor salario, mejores instalaciones, etc.
SALUDOS A TODOS
Ahora me corresponde comentarles cómo es que percibo mi docencia
Soy Químico Biólogo Parasicólogo, inicie como profesor hace 23 años en 1985, buscaba en ese entonces una oportunidad para incorporarme al trabajo, por un lado presente solicitud en las clínicas del IMSS e ISSSTE, de mi ciudad natal, para laborar como analista clínico, es decir trabajar en el laboratorio de análisis clínicos, por otro lado presente solicitudes a dos preparatorias locales, una fue el Cebetis 56 y otra de nueva creación el Centro de Bachillerato Pedagógico ( CBP), ( así llamados en un inicio los Centros de Estudios de Bachillerato- CEB) , es necesario mencionar que cuando cursaba la preparatoria (dependiente de la UAG) comente a uno de mis profesores que el interés de laborar ahí, sin embargo solo fue un comentario.
Cuando fuí llamado para dar clases en el CBP, me encontraba trabajando en Cuernavaca en un laboratorio de análisis clínicos, déjenme decirles que me sentía frustrado, quería dar mas, incluso a la propietaria del laboratorio le exprese mi deseo de dar clases, respondiéndome que me iba a conseguir algo. Pensé mucho aceptar las 8 horas que me ofrecían, ya que las solicitudes del IMSS e ISSSTE no habían dado resultado en ese tiempo, estas vinieron a dar resultado en el ISSSTE tres años después, así que me sentí completo y me dedique a cumplir bien en ambos trabajos.
Poco a poco dentro de la institución fui aprendiendo mucho acerca de la Pedagogía, me esmeraba junto con otros compañeros Químicos también en ser de los mejores, estábamos en la mira por no ser profesores de carrera. Me siento bien de ser profesor, nunca me he arrepentido de serlo, ser profesor pronto se convirtió en una prioridad, la actualización fue también prioritaria y empecé a hacerlo en ambos trabajos, hoy he aprendido a ser profesor. Ser docente de preparatoria me ha dado mucho más satisfacciones y reconocimientos que trabajar en el ISSSTE ( aclaro que no busco reconocimientos para vanagloriarme), en el CEB, en este medio superior he sentido que se toma más en cuenta lo que hago, lo que produzco, el esfuerzo que realizo es tomado en cuenta, no así en mi otro trabajo.
Hace unos meses después de regresar de una Olimpiada a nivel nacional, en una entrevista que hizo un diario local ( a mi y a las ganadoras de medallas de la escuela ), me preguntó la reportera de ese diario: ¿ Qué siente Usted con los resultados ? ¿Qué gana al asesorar a estas chicas?
Yo conteste entusiasmado: ¨ El que un alumno triunfe en una olimpiada, o pase el examen de admisión en una universidad, es suficiente para sentirme satisfecho, saber que contribuí con un granito de arena en ese triunfo o en ese pase, me llena de orgullo, siento que estoy cumpliendo con mi misión, más aún si el pase a la universidad es en carreras del área de la salud, exclamo este es de los míos ¨
Como ven me siento bien, y quiero hacer el bien a mis alumnos, ayudarlos lo más que se pueda, esa misma sensación que yo sentí cuando curse mi carrera universitaria, quiero que sientan el apoyo que yo sentí de docentes comprometidos.
Considero que algo que no me satisface completamente como docente es el salario, sin embargo vuelvo a repetir no me he arrepentido de ser profesor, sin embargo me molesta mucho que cuando un sector del magisterio lucha por mejoras salariales se critica a todo el magisterio, cuando algún maestro comete algún error se señala a todo los docentes. Considero también que nuestros Gobernantes, Senadores, políticos y la sociedad en general no le han dado al magisterio su verdadero valor, su verdadero lugar, su verdadera proyección, además que se fundan escuelas y estas no están suficientemente equipadas.
Creo que los padres deberían tomar más en serio su papel de educadores en casa, su apoyo a veces no se siente, y eso frustra, de ahí que en ocasiones me desespere por la falta de interés por mis alumnos.
Sin embargo, no pierdo la fe, creo que vendrán mejores tiempos, mejor salario, mejores instalaciones, etc.
SALUDOS A TODOS
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